RokSlideshow

Directo a la fama

A pesar del abundante número de comedias que llegan a nuestras taquillas hoy en día, lo cierto es que sólo en contadas ocasiones se encuentra la fórmula acertada

 


TÍTULO ORIGINAL: The Marc Pease Experience
AÑO: 2009
DURACIÓN: 84 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Todd Louiso
GUIÓN: Todd Louiso, Jacob Koskoff
MÚSICA: Christophe Beck

A pesar del abundante número de comedias que llegan a nuestras taquillas hoy en día, lo cierto es que sólo en contadas ocasiones se encuentra la fórmula acertada. Un caso práctico es Directo a la Fama que, a pesar de contar con una buena historia y un reparto envidiable, se queda en el camino del éxito que sugiere la traducción de su título al castellano.
Marc Pease tiene un conjunto vocal, una novia y muchas ganas de triunfar. Jon Gribble es un atractivo profesor de teatro cuyo trabajo es reconocido por todos. Cuando Pease decide que es el momento de dar el salto al estrellato con su grupo gracias a las recomendaciones de su antiguo institutor Gribble, decide que debe ser él quién les avale en este nuevo proyecto. Sin embargo pronto descubrirá que su fantástica realidad es sólo una tapadera que él mismo ha levantado en la que su pareja y su admirado educador tienen encuentros espontáneos mientras su banda va deshaciéndose poco a poco.
A pesar de la poca experiencia de Todd Louiso (Con Amor, Liza), el director cuenta en sus filas con tres de los mejores actores del panorama de Hollywood. La cinta está protagonizada por Jason Schwartzman (Hazme Reír, Viaje a Darjeeling) que junto a Ben Stiller (Noche en el Museo, Zoolander) llevan el peso del humor con dos personajes estancados en el conocido síndrome de Peter Pan. Como secundaria de excepción encontramos a Anna Kendrick (Up in the Air, Crepúsculo) que realiza el discreto papel de esta adolescente desconcertada. La química entre ellos no surge en ningún momento del film, en parte motivado por las abundantes apariciones individuales, y no en colectivo, de los protagonistas.
Lo mejor de Directo a la Fama son, sin dudas, las cortas actuaciones musicales. Su principal problema no es el desatino de su humor, sino que cuesta encontrar a lo largo de esta hora y media momentos donde se intente hacer gala de él. Exceso de prudencia de Louiso en esta, salvo momento sonoro excepcional, comedia para todos los públicos.