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Profesores de la Universidad pública madrileña Rey Juan Carlos concluyen en un informe que las televisiones vulneran una media de 5.000 veces al trimestre la normativa sobre protección de menores.
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Las cadenas televisivas que suscribieron voluntariamente el Código de Autorregulación sobre Contenidos Televisivos e Infancia siguen sin cumplir el compromiso de cuidar su programación en el horario de protección reforzada, de 8 a 9 de la mañana y de cinco a ocho de la tarde. Por el contrario, el número de infracciones va en aumento.
Así lo han constatado las investigadoras Ángeles Fernández y Maricruz López de Ayala, de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, en un artículo publicado en la “Revista Latina de Comunicación Social”, editada por la Universidad canaria de La Laguna.
Las investigadoras han realizado desde 2005 varios informes sobre el grado de cumplimiento de este código, y han identificado una media de 5.000 vulneraciones trimestrales, de las cuales alrededor del 30% son consideradas vulneraciones graves.
Las incumplidoras
La Sexta por sus series, y Telecinco por sus informativos, fueron las cadenas más infractoras durante 2009, seguidas de Telemadrid por las películas del género western programadas, Antena 3 por sus magazines, Cuatro por la categoría de dibujos animados y TVE1 por las telenovelas de sobremesa.
El denominador común de las cadenas, a la hora de registrar contenidos impropios para la audiencia infantil, son las autopromociones emitidas en el horario protegido, que seleccionan las escenas más impactantes de los espacios situados en el horario adulto de la parrilla televisiva.
El equipo investigador realizó un visionado exhaustivo de las grabaciones realizadas sobre la programación emitida en abierto, en el horario de protección especial, entre el 9 de septiembre y el 31 de diciembre de 2008 y el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2009. Registraron de forma rigurosa aquellos contenidos no aptos para menores de 13 años, siguiendo las directrices que de forma orientativa se recogen en los anexos del Código de Autorregulación.
Capítulos analizados
Siguiendo esos criterios, se ha identificado la temática de los contenidos registrados como no adecuados para menores, catalogados en cuatro posibles ámbitos: comportamientos sociales, o actitudes que trasladen valores contrarios a los socialmente aceptados como positivos en sociedades occidentales democráticas; temáticas conflictivas, como las referidos a contenidos negativos para el equilibrio emocional de los menores, generándoles angustia o ansiedad; violencia; y sexo.
Conclusiones
En función de los datos aportados, y con el objetivo de que sirva de recomendación a los responsables y programadores de las cadenas televisivas que suscriben el Código, se considera que resulta incompatible la pretensión de cumplir el Código con:
1. La aplicación de los mismos criterios en los informativos matinales y las otras ediciones, sobre todo en cuanto a emisión de imágenes violentas que marca la actualidad diaria y, mucho menos, en cuanto a la inclusión de informaciones con cariz sensacionalista.
2. La programación en el horario de especial protección de magazines y espacios de actualidad social, centrados casi exclusivamente en el mundo del corazón y en los sucesos, donde no solamente no se escatiman imágenes impropias para la audiencia infantil, sino que generalmente se repiten en varias ocasiones.
3. La programación de telenovelas en este horario, dada la carga de conductas impropias y hábitos nocivos que incluyen sus guiones.
Los informativos
Si bien es cierto que los espacios informativos o los de actualidad social no pueden dejar de lado la realidad -donde existe violencia y todo tipo de problemas- ésta debe mostrarse fuera de la vulgaridad y del sensacionalismo. Resulta obvio que un atentado terrorista o cualquier hecho noticioso y de interés no puede quedar al margen de la agenda mediática.
Cuestión distinta es vaciar de contenido periodístico las secciones tradicionales de cualquier informativo para convertirlos en una relación de sucesos y entablar una competición por mostrar las imágenes más crudas. Por citar algunos ejemplos de hechos ocurridos en el período de análisis de este Informe, se entiende que es de interés público el trágico accidente de Spanair, el caso de la niña Mª Luz o la recuperación del profesor Neira. Sin embargo, los diferentes enfoques –informando con seriedad o repitiendo constantemente los detalles más escabrosos- son determinantes.
Sexo y violencia
También cabe señalar que, de acuerdo a los bajos índices de prevalencia de vulneraciones de carácter sexual en la programación que se emite durante el horario de protección reforzada, parece existir una gran sensibilidad de los programadores con respecto a la inclusión de este tipo contenidos de cara a los efectos nocivos que los mismos pueden tener sobre los menores.
Pero no sucede lo mismo en lo relativo a contenidos de violencia, que llegan a alcanzar proporciones que rondan casi el 50 % con respecto al conjunto de todas las vulneraciones.
Críticas al control
Por último, de la comparación de nuestro informe con el realizado con la existente Comisión Mixta de Seguimiento [del Código de Autorregulación, integrada por las cadenas y algunas asociaciones], destacamos la infrarrepresentación de las denuncias presentadas ante este órgano en relación con las vulneraciones detectadas en nuestro estudio.
A todo esto hay que añadir que se detecta una tendencia contraria en el número de vulneraciones constatadas desde que se puso en marcha el seguimiento de las cadenas del citado Código desde la Universidad Rey Juan Carlos hasta hoy y la disposición a denunciar ante la Comisión Mixta de Seguimiento dichas vulneraciones, lo que nos indicaría que, no sólo es que las cadenas con el paso de tiempo se han mostrado menos comprometidas con el acuerdo que firmaron en diciembre de 2004, sino que además los ciudadanos cada vez se deciden menos a denunciar, bien porque se han acostumbrado al tono general de una televisión espectáculo o bien porque han desistido de elevar sus quejas ante la falta de respuesta de las operadoras de televisión.
Código ineficaz
Se recomienda, por tanto, incrementar la publicidad Código de acuerdo con el compromiso que adquirieron las operadoras con la firma del mismo, ya que actualmente su ausencia redunda en un desconocimiento del mismo por parte de la población general y limita por tanto sus efectos positivos.
Finalmente, los datos registrados conducen necesariamente a recomendar a los responsables administrativos el replanteamiento de la efectividad de este Código y la implementación de las medidas oportunas para solventar esta situación de un horario infantil que continúa sin estar protegido.
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