| Asamblea iCmedia |
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Sobre la Ley General Audiovisual, Carmen Fuente, profesora del Centro Universitario Villanueva, desplazó un tanto la atención de los asistentes de la estricta protección legal a los menores de edad hacia el ejercicio que a los asociados nos corresponde como simples ciudadanos. La profesora Fuente dio un argumento muy sencillo pero igualmente útil: no podemos funcionar como si fuéramos una minorÃa que tiene derecho a ser respetada como tal, sino de funcionar sabiendo que estamos practicando derechos derivados de nuestra condición de ciudadanos. Por ejemplo, el colectivo de discapacitados, que son una minorÃa social, tienen todas las simpatÃa de la sociedad para lograr que las televisiones subtitulen sus programas. Será un coste económico enorme, pero la Ley Audiovisual está a punto de aceptarlo. GuÃa electrónica de programación Si los espectadores no están atentos, las cadenas terminarán limitándose a informar de sus programaciones sin la suficiente antelación y sin los datos necesarios para calibrar el contenido de cada programa. Es decir, que el ciudadano tiene que exigir el derecho a saber la calificación de cada programa, para luego tomar la decisión como padre, madre o tutor de un menor. Otro dato interesante. El ejercicio de este derecho no está vinculado a la ideologÃa, las creencias o las convicciones del espectador, a si es conservador o progresista. Es uno de los derechos incluidos en el moderno concepto de "alfabetización mediática". Asà lo reconoce el organismo británico competente en el panorama audiovisual. La alfabetización en este terreno significa conocer previamente el programa de cada televisión, su calificación por edades y su contenido. Por lo tanto, si en España los discapacitados han logrado hacer aceptable su reivindicación de una televisión accesible para ellos, cualquier ciudadano debe exigir conocer con antelación -en esa GuÃa Electrónica de Programación- el contenido y la calificación de cada programa por edades. Asà podrá luego reclamar si lo desea.    |




