| ATR responde: fin de VEO7 |
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“No es normal –dice su e-mail- que después de gastar en antena, aparatos de todo tipo, para adaptar a la TDT, de repente desaparezca un canal y que no sea sustituido por otro de igual calidad”. Pide revisar la Ley para que, en estos casos, sea devuelta la frecuencia al Ministerio para que pueda ser concedida, a otra empresa que pueda ofrecer unos contenidos más adecuados. ATR contesta “Nuestra opinión es la siguiente: Veo7 tiene los derechos sobre una frecuencia durante un período de tiempo, que es el asignado cuando se hizo con la concesión, bien la empresa propietaria de Veo7 o bien el dueño de la licencia en la que ahora emite. “No obstante, lo más probable es que no se prolongue durante mucho tiempo tal estado de cosas. Al parecer, Veo7 busca un comprador, pero la crisis económica supone una dificultad real para vender en buenas condiciones. “En cuanto a cambiar la ley, no está al alcance de ningún ciudadano particular ni tampoco de una asociación privada como ATR, que no dispone de medios ni humanos ni materiales para ello, pues nos financiamos, exclusivamente, con las cuotas de los socios. Tal vez si tuviéramos mayor número de afiliados podríamos meternos en ese tipo de proyectos, para presionar más en las instituciones. No obstante, le advertimos que los cambios legislativos deben ir precedidos de algo más que opiniones particulares o necesidades individuales. De ser así, se crearía una evidente inestabilidad e inseguridad jurídica. Las reformas legales tienen unos procedimientos que no pueden estar sujetos a las necesidades particulares. El CEMA, una solución “Pensamos que tal vez si existiera el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA) -que ATR defiende con denuedo- tendríamos un cauce estupendo para canalizar con eficacia las quejas de los espectadores. Ahora eso es imposible. El interlocutor es esa Secretaría de Estado, un órgano político. El Consejo Audiovisual sería un órgamno profesional, un regulador que se dice ahora. Pero en esta exigencia legal (el CEMA está creado por ley pero no se pone en marcha) ATR se está quedando sola frente a la prensa de papel, las radios y las televisiones privadas, que lo rechazan argumentando que será un órgano de censura. “Esperamos haberle sido útiles”. |




