|
Bajo el tÃtulo de "Ni consiento ni encumbro", Rebeca Ruiz expresa su malestar por permitir este tipo de contenidos que ve mucho público juvenil y adolescente
Madrid. La carta ha sido publicada en ABC.es, en un apartado que se hace eco de denuncias formuladas a través de bitácoras, en una de las cuales, Rebeca Ruiz, una telespectadora de La Sexta muestra su indignación y vergüenza por las habituales escenas de violencia de género que suelen producirse en el programa "Generación Ni-Ni".
Lo hace en una carta abierta dirigida a Emilio Aragón, responsable máximo de la cadena. Bajo el tÃtulo de "Ni consiento ni encumbro", Rebeca Ruiz expresa su malestar por permitir este tipo de situaciones en una cadena de televisión que ven miles de personas, entre ellas -dice- mucho público juvenil y adolescente, al que puede incitar a actitudes agresivas y machistas, penalizadas en un Estado de Derecho.
"Tengo que decirle, señor Aragón, -escribe- que aunque usted me cae muy simpático, ya no me apetece tanto ver La Sexta como antes. De hecho, me asquea la convivencia de su cadena con la violencia de género (si sirve para subir audiencias). Me asquea tanto que creo que no volveré a sintonizar La Sexta hasta que ustedes retiren definitivamente Generación Ni-Ni de su parrilla y hagan todo lo posible para que ningún delito quede impune (porque lo que hemos visto aquà es un delito de agresión sexual punible con entre 4 y 15 años de cárcel). ¿Qué será lo siguiente, don Emilio? ¿Violaciones en directo para retransmitir después la psicoterapia del agresor? Le recuerdo que, conforme al Código Penal vigente en España, la retransmisión de imágenes como esta puede interpretarse como una incitación a la Violencia de Género. Y no, ante los graves sucesos de los que todos hemos sido testigos no cabe una condescendiente charla de unos minutos ante las cámaras. Esto no es como aparcar el coche en doble fila".
Opinión de ATR ATR considera que, espectadoras como Rebeca Ruiz son un buen ejemplo de cómo se practica el tan cacareado derecho de los usuarios de los Medios, cada vez más limitado por la fuerza de los programadores de contenidos televisivos y los empresarios obsesionados con la audiencia. El moderno concepto de alfabetización audiovisual debe avanzar en el sentido de reconocer el derecho de los usuarios a conocer con antelación la categorÃa real de lo que se les va a poner sobre la mesa, en lugar de perseguir la sorpresa
 |